Podría utilizar monedas en lugar de tiempo de descanso y sin embargo la forma mas fácil de conseguir monedas es en sueños.
¿Por qué vivimos en la fantasía del otro? ¿Para qué nos quejamos de nuestras vidas? ¿Por qué, con todas las herramientas que el ser humano tiene, éste se queda sentado conforme o en reproche, en lugar de salir a buscar sus propias aventuras y hacer de sí mismo el protagonista de las hazañas con las que otro sueña y él resuella?
"Cada uno tiene la vida que cree merecer."
No le tengas miedo a la muerte, sino a la vida no vivida. No tenés que vivir por siempre, solo tenés que vivir.
"No quiero que el mundo me vea porque no creo que ellos entiendan."
Pídeme todo lo que tu más quieras, y unas horas para malgastar. Pídemelo de la forma que quieras, y algún lapso de tiempo inmortal. Te empiezo a ver más allá, más acá te conozco hace tiempo. Dejo de espiar y te espero vivo.
Siempre es conmovedor el ocaso
por indigente o charro que sea,
pero más conmovedor todavía
es aquel brillo desesperado y final
que herrumbra la llanura
cuando el sol último se ha hundido.
Nos duele sostener esa luz tirante y distinta,
esa alucinación que impone al espacio
el unánime miedo de la sombra
y que cesa de golpe
cuando notamos su falsía,
como cesan los sueños
cuando sabemos que soñamos.
Jorge Luis Borges, Afterglow.






No hay comentarios:
Publicar un comentario