domingo, 28 de octubre de 2012

Bimbaio y Chia.

Adivinemos conejos en el lado oculto de la luna.


La ama, la abraza e intenta no soltarla. Pero su amor ama a alguien más, más grande y más hermoso a quién se aferra con más fuerza de la que ella jamás podrá. Poco a poco su agarre se va soltando, lo sabe. Pero ¿qué sentido tiene rendirse si su mundo gira en torno a ella? Sabe la existencia de su amor pero no encuentra otra forma de vivir mas que seguir luchando y dejar que el tiempo deshaga su lazo. Y cuando esto suceda, dejarse llevar hacia la oscuridad con sus brazos vacíos.



Cuando la Luna está muy próxima a la fase de cuarto creciente, el juego de luces y sombras en la zona del terminador hacen que se vea una X en la Luna.

Durante cientos de millones de años, la Luna ha estado alejándose lentamente de la Tierra, a la vez que ha disminuido la velocidad de rotación terrestre debido a la transferencia de momento angular que se da entre los dos astros. Este proceso de alejamiento continúa actualmente a razón de 38 mm por año.
Las mareas frenan a la Tierra en su rotación (pierde energía debido a la fricción de los océanos con el fondo del mar), y dado que el sistema Tierra-Luna tiene que conservar el momento angular, la Luna lo compensa alejándose, actualmente, 38mm cada año, como han demostrado las mediciones láser de la distancia, posibles gracias a los retro-reflectores que los astronautas dejaron en la Luna.

Día de lluvia.


Despierta y la luz del sol entra por la ventana hacia sus ojos. Es tarde, lo sabe bien, pero ¿a quién le importa? 30 minutos después se levanta y vuelve a la misma rutina de siempre. Sonrisas falsas y calor. La tormenta se acerca escucha. Pero el sol cubre la cocina, la vida feliz que no tiene. Bien podría ser de otro, pero no. Sería mejor, pero es así. Y ¿a quién le importa?



L'Inconnue de la Seine (La desconocida del Sena) fue una mujer no identificada cuyo cuerpo fue sacado del río Sena en el Quai du Louvre en París a finales de la década de 1880. El cuerpo no mostraba signos de violencia y se sospechaba que se trataba de un suicidio.Un patólogo en la morgue de París quedó tan impresionado por su belleza que moldeó una máscara mortuoria de su cara. Según otras versiones, la máscara fue tomada de la hija de un fabricante de máscaras en Alemania. La identidad de la joven nunca se descubrió. Claire Forestier estimó que su edad no superaría los 16 años por la firmeza de su piel.

¿Quién es aquél para afirmar que todo perecimiento es sufrido?

11:59 P.M.